26 de mayo de 2014

Asesinos en serie según el FBI

El fenómeno del asesino en serie afortunadamente es poco corriente en la realidad, sin embargo suele ser objeto de innumerables novelas y películas de mucho éxito como es el caso de la saga Milenium, cuyo primer libro ‘Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres’ tiene en el fondo de la trama un personaje de este tipo, pero en realidad ¿qué es un asesino en serie? ¿qué tipos hay? ¿a qué se debe este peculiar fenómeno criminológico? En este post aclaramos todos estos conceptos de forma sencilla y clara.
El análisis de esta figura debe de empezar por definir varios conceptos previos: cuando una persona mata a un semejante intencionadamente lo llamamos homicida, término que en el derecho español se diferencia del correspondiente a asesino, que es un tipo de homicida en el que concurren unos agravantes particulares, sin embargo en la nomenclatura anglosajona son sinónimos (del inglés murderer o killer). 
Conferencias sobre temas policiales en Sevilla
En segundo lugar nos detenemos en el concepto de asesino (u homicida) múltiple: la persona que mata o intenta matar a tres o más personas. El FBI y la gran mayoría d e autores distinguen tres tipos dentro de estos: asesino en masa, itinerante (o frenético), y, por fin, el asesino en serie. Es decir el asesino en serie es un tipo particular de asesino múltiple
El asesino en masa mata a tres o más personas en un único lugar y en cuestión de minutos, el itinerante hace lo propio pero en diferentes lugares y en un tipo más prolongado, es decir unas horas. Nunca más de un día.
Por su parte el asesino en serie es un individuo que acaba o intenta acabar con la vida de tres o más personas en diferentes momentos y, en la mayoría de las ocasiones, distintos lugares.
Existen varias clasificaciones de asesino en serie, la más conocida es la proporcionada por el FBI y su famosa Unidad de Ciencias del Comportamiento aunque se la debemos al agente Robert Ressler, quien estableció dos tipos de asesinos en serie en función de la manera en la que deja el escenario del crimen, es decir el lugar donde suceden los diferentes homicidios: organizado, desorganizado y mixto.
El asesino en serie organizado es que deja la escena del crimen como si allí no hubiese pasado nada, es decir no síntomas de lucha (todo esta ordenado), no hay vestigios forenses que puedan llevar a revelar la identidad del autor y, en muchas ocasiones, no hay ni cadáver puesto que lo trasladan a otro lugar. A este tipo de asesino en serie el FBI lo cataloga como psicópata, es decir de su forma de proceder se deduce esta forma de ser: una persona que carece de capacidad para sentir empatía desde el punto de vista emocional, es incapaz de ponerse en la piel de su víctima. Además de otros muchos rasgos que describiremos en la siguiente entrada de este blog. Un asesino en serie organizado español es el llamado Asesino de la Baraja.
Por su parte el asesino en serie desorganizado es aquel que abandona el lugar donde se suceden las muertes tal y como queda tras el mismo, en un escenario normalmente dantesco. A este tipo de asesino el FBI lo cataloga como psicótico, es decir un enfermo mental muy grave que padece una esquizofrenia que le impide apreciar ni entender la gravedad de sus actos.
Cuando las características de la escena de los homicidios combinan características organizadas y desorganizadas el FBI opta por el tipo asesino en serie mixto, el cual posee características de los dos tipos descritos anteriormente.
Existen otras muchas clasificaciones de asesinos en serie, las iremos describiendo de forma fácil y sencilla en los siguientes post. 


19 de mayo de 2014

Inocente, un cuento de la alumna más joven de la Academia Voy A Ser Policía.

BLANCO
Juro que lo intento, pero es que no sé qué tiene que no me gusta. A veces pienso que mintió en su currículum, porque de cariño a los niños y experiencia con ellos, cero patatero; o que quizás a mamá le atrajo su tan económica oferta... A mi hermanita no la hace reír y a mí no me ayuda con los deberes del cole.
Desde que a mamá le pusieron el turno de noche en el Hospital todo se ha vuelto diferente; siempre es lo mismo, llegamos del cole, nos da la comida y se va a recargar las pilas para irse luego otra vez, después de dejarnos a cargo de esa que dice ser niñera.

NEGRO
El Sol empezaba a posarse en lo alto del cielo, apenas eran las 9 de la mañana cuando algunos ciudadanos ya empezaban a interponer sus denuncias; estafas, robos, hurtos… o a pedir simplemente información, calles...
Academia Voy A Ser Policía. VASPOL
La mañana empezaba tranquila, tocaba salir a aguardar la tranquilidad en el pequeño barrio sevillano. No llevábamos ni media hora de servicio cuando nos comisionaron la primera llamada del día, un señor alertaba que un bebé de 1 año había dejado de respirar a causa de un atragantamiento. Estábamos muy cerca, así que pusimos los pirulos y llegamos todo lo rápido que pudimos. La niña tenía los labios morados; yo ya había practicado la maniobra de Heimlich con anterioridad, pero nunca a niños tan pequeños. No había tiempo que perder, mientras Alfonso, mi compañero, intentaba tranquilizar a la madre; cogí a la niña, me senté en el asiento del copiloto y cerré la puerta para tener intimidad con la pequeña. Con cuidado la coloqué de forma inclinada hacia abajo, poniéndola sobre mi antebrazo; con una mano en su pecho empecé con la otra a darle palmadas en la espalda. Afortunadamente la niña empezó a vomitar y noté su respiración. Ese momento fue de absoluta alegría, uno de esos momentos que a pesar de los muchísimos servicios realizados, no se te olvidará nunca. La ambulancia llegó en ese momento, tomaron sus constantes vitales y le colocaron una  mascarilla de oxígeno. La madre subió a la ambulancia con su hija mientras con lágrimas en los ojos no dejaba de darnos las gracias.

BLANCO
María ya se había dormido, pero yo no podía, la luz del salón estaba encendida. Al poco tiempo de haber intentado dormirme escuché cómo la puerta se abría despacito mientras algunos rayos de luz se reflejaban en mi pared. Cerré los ojos e intenté no moverme mucho para que la niñera no supiera que aún estaba despierto.
Dejó la puerta encajada mientras la luz que había entrado, iba apagándose hasta quedar una muy pequeña claridad. La puerta de la calle se escuchó abrir, alguien entraba y entre susurros se saludaban. Era una voz de hombre, de hombre joven que tendría seguramente la edad de ella. Se acomodaron en el sofá y entramaron una conversación tan cariñosa que no podía ser otra cosa que su pareja. En este momento me entraron unas enormes ganas de dormirme para que fuera ya mañana e ir corriendo a decírselo a mamá, pero presté un poco más de atención a lo que decían y ya no tenían ese cariño del principio –Pero ¡tiene que ser a una hora en la que haya poca gente! por el ruido– le dijo ella preocupada, –No te preocupes mujer, solo será un golpe de nada. Lo peor será volver– intentó tranquilizarla, se quedaron callados un rato cuando de pronto ella dijo exaltada –Mañana haces tú primera parte del plan– ¿primera?– preguntó él –Sí, primera; confía en mí– .No se dijeron nada más o al menos… no lo recuerdo porque mis ojos cayeron en la tentación del sueño.
Cuando me desperté fui corriendo al salón pero no había nadie, y en la habitación de los invitados estaba la niñera sola, no había nadie más. Nos fuimos al colegio y a la vuelta, cuando mamá nos vino a recoger le conté lo que pasó en la noche, no me creyó, pensaba que lo había soñado e incluso yo también lo pensé, hasta que llegamos a casa y el vecino del bajo le dijo a mi madre -porque era la presidenta- que los azulejos del cuarto de los contadores se habían caído.
* * *
Faltaba aún media hora para que viniera cuando sonó el timbre de la puerta, la niñera había venido antes de lo normal. Mamá le abrió mientras seguía buscando en Internet un albañil económico para arreglar el  estropicio antes de que se cayeran los demás. –No quisiera entrometerme, pero si te es de ayuda tengo un amigo en paro que lo arreglaría con un precio muy económico– le ofreció ella. Mamá no se lo tuvo ni que pensar, no le quedaba mucho tiempo antes de irse por lo que aceptó su oferta. Fue a buscar las llaves del cuarto de contadores para dejárselas. –Vaya, yo nunca cuelgo esta llave en la primera alcayata, me habré confundido– dijo mamá para ella mientras yo la observaba extrañado.

NEGRO
Se notaba que era de noche, la cosa empezaba ya a ser más movidita. La primera llamada fue de esas que no te gustan oír: violencia de género. Nos presenciamos en el lugar lo más rápido que pudimos y nos entrevistamos con el vecino que había llamado. Fuimos hasta la puerta del piso del que decía haberse producido una pelea. Nos abrió un señor un poco alterado de unos 40 años, tiraba fuertemente de la mano a una niña pequeña, que nos miraba con cara de querer pedirnos ayuda. Al fondo se escuchaba un llanto muy leve, el hombre se opuso a que entráramos a la vivienda, – ¡Tiene sangre!– gritó finalmente con rabia la niña. El hombre la empujaba hacia adentro mientras la soltaba, – ¡Ni se te ocurra salir!– No nos lo pensamos, empujamos la puerta abriéndola entera, lo agarramos mientras mi compañero Alfonso le colocaba los grillos. Fui corriendo en busca de la mujer, estaba semiinconsciente, la cara y el cuerpo estaba lleno de cardenales, sangraba y la niña que no tendría más de 6 años, visualizaba llorando todo este terrible suceso.
Avisé a la sala que se presentaran los servicios médicos cuanto antes, mientras mi compañero terminaba de leerle sus derechos. Nos lo llevamos al patrullero y entre los dos pudimos meterlo. No estaba por la labor.
Llegó la ambulancia y se llevaron a la mujer lo más rápido que pusieron. Avisamos a un familiar de la pequeña para que se hiciera cargo de esta, mientras tratábamos de animarla. Estos son de los peores servicios que te quieres encontrar.

BLANCO
Habían pasado cuatro días desde que los azulejos se cayeron, Josu, el albañil ya había acabado su trabajo y se lo había dejado a la comunidad demasiado barato, era bastante simpático, hasta subía a casa a jugar conmigo y a ayudarme con los deberes. Cuando mamá se fue vino a hacernos una visita sorpresa, estuvimos un rato con él y luego nos fuimos a dormir; ellos se quedaron charlando. A mitad de la noche me despertó un ruido, miré mi reloj 02:00am, me asomé al pasillo y vi a Josu como recogía unas herramientas que estaban dispersas por el suelo – ¿Qué hacía a estas horas?– Me pregunté. Empezaba a tener un mal presentimiento.
Salió por la puerta con ellas sin encender la luz del pasillo del edificio. No vi a nadie más en la casa, cogí el móvil que mamá nos deja siempre cada vez que se va y le mandé un WhatsApp <<Mamá, Josu ha tirado las herramientas por el pasillo de casa y se acaba de ir sin hacer ruido. No veo a la niñera :( >> No tenía miedo, pero sí estaba preocupado. Mamá me respondió al momento <<No te preocupes, anda duérmete que estarás soñando, te quiero cariño :* >> – ¡No estaba soñando!– Me eché en la cama cuando escuché a la niñera hablar por teléfono –No, aquí no hay nadie… sí, estamos solos… estará soñando… voy a echarles un vistazo pero no te preocupes que todo está tranquilo… Buenas noches– Se abrió la puerta de nuestra habitación, yo me hice el dormido, cerró la puerta y se oyó como giraba el pestillo. Nos había dejado encerrados. Había que pensar como lo haría mi detective favorito Sherlock Holmes, uniendo lo que estaba ocurriendo. –A ver, Josu es albañil y estuvo arreglando los azulejos, pero tardó cuatro días cuando en uno se tiene de sobra. La noche en que se cayeron los azulejos escuché un hombre entrar en casa… y la verdad es que a su vez me recuerda a la de Josu. Las llaves del cuarto de contadores no estaban colgadas en la última alcayata donde mamá las suele dejar siempre. Todo tiene relación con ese cuartillo, pero ¿Qué es lo que puede haber ahí de valor?– Estaba muy pensativo no conseguía encajar nada, cogí el móvil y la luz brilló en mi habitación, mientras permanecía acostado en mi cama me di cuenta que mi pared tenía un pequeño agujero por el que se veía el antiguo color de la pared – ¡Claro! ¡Al lado del cuarto de los contadores hay una joyería!– Se lo dije a mamá pero volvió a no creerme y a decirme que apagara ya el móvil. El otro día unos policías vinieron a  darnos una charla al cole y nos dijeron que si les necesitáramos marcáramos… –Creo que lo dejé en la mochila– Nos regalaron pegatinas donde venía el número de ellos: 091. Me daba un poco de miedo llamar pero lo hice.

AZUL
Acabábamos de terminar un aviso cuando se nos encomendaba otro; un chico de 11 años avisaba de un posible butrón en su vivienda a la joyería paralela a esta. Al parecer el chico se encontraba con su hermana de 3 años, encerrados en una habitación al cuidado de su niñera que parecía tener relación en el delito.
Academia Voy A Ser Policía. VASPOL
Acudimos tres patrullas sin hacer el más mínimo ruido. Mientras dos fuimos a entrar, la otra patrulla se quedó por los alrededores en el caso de que el o los sospechosos intentaran huir. Nada más acercarnos a la puerta, sin que fuera necesario llamar vimos como una mujer joven corría hacia un cuartillo que parecía ser el de los contadores. Salieron de allí ella y otro joven más tal y como la sala había anunciado. La puerta estaba cerrada, llamamos a todos las viviendas hasta que se nos abrió la puerta, la mujer había subido las escaleras y el hombre había conseguido escapar por una ventana que daba a la calle. Los compañeros que se encontraban alrededor avisados por nosotros iniciaron con las sirenas la persecución con el patrullero.

Ángel, el copiloto, se bajó corriendo del patrulla y entre su otro compañero lo inmovilizaron en el suelo, engrilletándolo e informándole de sus derechos. Mientras tanto en el edificio buscábamos a la mujer que había huido. El niño, al escuchar las sirenas empezó a aporrear la puerta y a pedir auxilio. Fuimos hasta esa vivienda donde encontramos a la mujer intentando huir por la ventana desde un tercero. Pudimos detenerla y al igual que el otro detenido, se le leyó sus derechos por ser una cooperadora necesaria. Alfonso abrió la puerta donde se encontraban los niños, le felicitamos por lo inteligente que había sido y sobretodo, vimos que nuestras charlas habían dado su fruto, aunque no era necesario que fuera en estas condiciones. Avisamos a la madre para que viniera. Pasado un rato llegó bastante asustada; cuando se tranquilizó le avisamos de que se le citaría al niño para que declara. Adrián, el protagonista, nos dijo que de mayor quería ser policía.
Firma de la autora

12 de mayo de 2014

La planificación: el arma estratégica.

Nuestro objetivo es conseguir llegar a ser policía, para ello hay que aprobar las oposiciones al Cuerpo Nacional de Policía que son muy duras, por lo que debemos llevar al máximo nuestro rendimiento, debemos ser muy eficientes en nuestro esfuerzo y debemos de aprovechar nuestras posibilidades a tope.
Para lograr esa eficiencia (más rendimiento con menos trabajo) una planificación adecuada se convierte en el arma más poderosa y que más nos puede ayudar junto con un esfuerzo total a la hora de estudiar y entrenar para afrontar las oposiciones con garantías de éxito. Esta planificación se hará más necesaria, si cabe, cuando el tiempo que tengamos otras obligaciones que limiten el tiempo disponible para estudiar, como puede ser tener un trabajo provisional, acudir a la academia a recibir clase o atender a la familia.
Conferencias sobre temas policiales en Sevilla.
La planificación consiste en prever de antemano el tiempo disponible que tendremos para estudiar y distribuirlo adecuadamente para aprovecharlo al máximo para el estudio tanto en cantidad como en calidad. Lo conveniente es hacerlo semanalmente, quizás el domingo por la tarde es buen momento para plantear toda la semana que empieza al día siguiente.
Para hacer una planificación adecuada lo primero que debemos hacer es coger  un folio en el que anotaremos los compromisos ineludibles que tendremos durante la semana, que una vez descontados nos permitirá deducir el tiempo libre del que dispondremos y que para unas oposiciones como las del Cuerpo Nacional de Policía deberá estar alrededor de las cuarenta horas semanales.
Cuando ya sabemos de los periodos de los que disponemos para dedicarlo a las pruebas de la oposición, el siguiente paso es distribuirlo entre las diferentes pruebas: teoría (dividir en estudiar y hacer test), ortografía, psicotécnicos y físicas. Esto será una decisión muy personal que dependerá de tu nivel en cada una de ellas y que en la Academia Voy A Ser Policía de Sevilla cuidamos mucho dentro de la atención personalizada que proporcionamos a nuestros alumnos para orientarlos en esta decisión en función de sus características.
Lo siguiente es dividir nuestro folio en los siete días de la semana e ir anotando en cada uno las tareas a realizar tal y como figura en la foto adjunta. Sin olvidar alternar periodos de estudio (no más de dos horas seguidas, con el teléfono lejos) con descansos cortos (sin pasar de la media hora) que podemos aprovechar para realizar esas pequeñas gestiones de la casa que estén pendientes o responder a las llamadas o whatsapp recibidas y no atendidas en el periodo de estudio.

Estos pasos son imprescindibles para que aproveches al máximo tu tiempo en pos de maximizar tu rendimiento de cara a aprobar las oposiciones. No obstante hay algo más importante que planificarse bien: cumplir esa planificación y saber adaptarla a los imprevistos que vayan surgiendo. 

5 de mayo de 2014

Prepararse para opositar al Cuerpo Nacional de Policía


Teniendo en cuenta que vas a tomar una decisión que va a marcar tu vida profesional es buena idea que te tomes unos días para reflexionar tranquilamente sobre este paso, el cual será un camino duro y difícil, aunque con un posible final muy feliz: ser policía y lo que ello conlleva, es decir, solucionar tu vida laboral, tener un sueldo fijo de por vida y poder plantearte un futuro personal.
En esta decisión debes de tener en cuenta que es un proyecto a un año y medio o dos puesto que es complicado sacar esta oposición en un periodo inferior, aunque no imposible, claro.
Una vez tomada la decisión en firme de opositar se debe de encontrar el sitio adecuado para que nos ayude a superar una oposición nada fácil: un test complicado, psicotécnicos, pruebas físicas, entrevista personal y hasta un reconocimiento médico.
Academia Voy A Ser Policía. VASPOL
Los criterios que puedes usar para guiar tu decisión en cuanto a la elección de academia que te prepare para opositar al Cuerpo Nacional de Policía estarán en función de tus circunstancias personales; es decir, si tienes un buen nivel físico será mejor que te centres en el temario y los psicotécnicos, si por el contrario, las físicas no son tu fuerte es conveniente que busques una academia con un buen entrenador.
Otra cuestión personal es la del tiempo que tienes disponible para asistir a clase, de modo que si estás trabajando es buena idea que busques una academia que dé clase de forma intensiva durante pocos días en semana, así ganarás tiempo en desplazamientos respecto a una academia que imparta las clases repartidas en casi todos los días de la semana.
Por otra parte el lugar donde vives y la cercanía o lejanía a una posible academia, los medios de transporte que unen ambos lugares y lo que tardas en llegar de un lugar a otro es un factor muy importante ya que el tiempo es un bien escaso y es muy conveniente que lo analices con tranquilidad.
Una vez valorados tus condicionantes personales referentes al tiempo disponible, las distancias y el tiempo en llegar o tu nivel físico, es hora de analizar las cuestiones concretas del sistema de estudios de las academias que ofertan preparación a las oposiciones al Cuerpo Nacional de Policía.
Entre estas características es adecuado analizar el sistema docente, la manera de explicar de los profesores, si dan acceso a un número adecuado de test, si hay apoyo de una plataforma virtual con material para ampliar los contenidos impartidos en clase. Asimismo no hay que dejar atrás la disponibilidad de los profesores para atender dudas fuera de las clases, ya sea por teléfono o por correo electrónico.
Una vez que has obtenido información de estos importantes detalles lo suyo es escribir un papel que dividamos en dos con una línea vertical: pros y contras. Y vas anotando lo que te viene bien de una y de otra en ambas columnas.

En conclusión, primero vemos si efectivamente queremos y tenemos posibilidades de opositar a la Policía Nacional, después analizamos las condiciones personales (mi forma física, cuanto tardo en llegar a las academias, el tiempo que tengo si trabajo) y por último estudiamos las características de las academias: calidad docente de su profesorado, si proporcionan atención personalizada, sus instalaciones, si atienden dudas fuera del horario docente o si tienen una buena plataforma virtual para trabajar a cualquier hora.